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Por qué la presión atmosférica merecía su propio sitio

La presión es la cifra que imprimen todos los sitios del tiempo y que ninguno explica. Lo que descubrimos al hacerle un sitio.

Publicado barometer.today5 min de lectura

Toda previsión del tiempo lleva una cifra de presión, y casi ninguna dice una palabra sobre ella. La cifra de al lado, el índice UV, tiene color, escala y consejo, porque la Organización Mundial de la Salud publicó una escala y los sitios la aplicaron.

Con la presión no lo hizo nadie. Lo más parecido es un glosario que el Met Office mantiene para los boletines de la mar, que clasifica lo deprisa que se mueve el barómetro; este sitio toma prestadas sus palabras. Pero no hay ninguna escala internacional: ni índice, ni bandas de color que signifiquen lo mismo en todas partes. Donde un sitio del tiempo sí clasifica la presión, la escala es invención suya. Así que la cifra se queda sin explicar en una tabla, mientras mucha gente la busca a propósito: quien tiene un barómetro en la pared quiere saber si está bien ajustado, y más gente de la que esperábamos la vigila porque dice notar un cambio antes de que llegue.

Así que hicimos un sitio para esa única cifra. Esto es lo que aprendimos.

La dirección importa más que el número

Pregunta cuánto vale la presión y te dan 1004 hPa, que por sí solo dice poco. Pregunta hacia dónde va y aprendes algo: nueve hectopascales menos que ayer significa que llega un sistema, probablemente con viento y lluvia. Seis más y estabilizándose significa lo contrario.

Casi ningún sitio empieza por ahí; el nuestro sí. Cada página de ciudad dice la dirección y el tamaño del cambio en una frase, y el gráfico va una semana hacia atrás además de una semana hacia delante, porque muchos lectores están intentando entender un día que ya ha pasado.

Los trópicos casi rompen el diseño

Queríamos una lista de las ciudades donde la presión se movía más deprisa. La meteorología tiene una medida estándar para eso, la tendencia barométrica de tres horas, así que la usamos, y la lista se llenó de ciudades cerca del ecuador con un tiempo perfectamente tranquilo.

La razón es un vaivén diario. El sol calienta el aire con un compás regular, y la presión sube y baja dos veces al día en respuesta, con máximos cerca de las diez de la mañana y las diez de la noche. Cerca del ecuador ese vaivén llega a entre dos y cuatro hectopascales, cada día, sin ningún fenómeno detrás. Más al norte es más pequeño, pero sigue ahí.

En agosto de 2026 lo medimos ciudad por ciudad, con quince días de nuestros propios datos. Para cada ciudad tomamos cada cambio de tres horas y comprobamos hasta qué punto podía predecirse solo con la hora local. Esa puntuación de predicción es la última columna: 96 % significa que el reloj explica casi por completo un cambio de tres horas, y 14 % que apenas ayuda.

Ciudad Latitud Solo el reloj
Nairobi, Yakarta, Bogotá 1 a 6 96 %
Singapur 1 95 %
Mumbai 19 91 %
Manila 15 89 %
Tokio 36 45 %
Nueva York 41 43 %
Londres 52 40 %
Berlín 53 16 %
Moscú 56 14 %

Incluso en Londres el reloj explica todavía el 40 %, así que la medida estándar estaba ordenando las ciudades en parte por la hora que era allí. A lo largo de 24 horas el vaivén diario se anula en toda la Tierra. Por eso la cifra principal aquí es el cambio desde la misma hora de ayer, y por eso una cifra de Yakarta significa lo mismo que una de Varsovia. Las páginas de las ciudades tropicales explican además esa forma, porque un gráfico que sube y baja dos veces al día parece un problema hasta que sabes lo que es.

Ciudad de México marca 786, y es normal

La presión baja a medida que subes, alrededor de un hectopascal cada ocho o nueve metros cerca del suelo, así que un valor sin reducir habla sobre todo de la altitud de una ciudad. Los servicios meteorológicos reducen los valores a lo que serían al nivel del mar; por eso 1013 es la cifra que todo el mundo reconoce y por eso dos ciudades se pueden comparar.

Para una ciudad en altura, la cifra reducida describe una atmósfera que no existe. En Ciudad de México, a 2238 m, el valor para un barómetro sobre el terreno era de 786,4 hPa en nuestros propios datos, mientras que el valor al nivel del mar para la misma hora era 1019,0. Ninguno de los dos está mal, y quien compare allí un barómetro con una previsión podría concluir razonablemente que uno de los dos está estropeado.

El nivel del mar es aquí lo que se muestra por defecto, porque comparar ciudades es el sentido de la reducción. Pero cada página tiene un botón para el valor a la altitud de la ciudad, las ciudades altas muestran los dos sin que se lo pidas, y cada página dice cuál está en pantalla.

La presión es la cifra que mejor se les da a los modelos

Esperábamos que la incertidumbre de la previsión fuera un problema de diseño, así que el 11 de agosto de 2026 pasamos la misma ciudad y la misma hora, Londres, por cuatro de los grandes modelos globales: el ECMWF, GFS, ICON y el Met Office. Devolvieron 1023,1; 1023,4; 1023,6 y 1023,8 hPa. Toda la horquilla era de 0,7 hPa. La presión varía a gran escala y sin sobresaltos, que es justo lo que mejor se les da a los modelos.

El acuerdo no dura toda la semana. La misma comparación en el extremo lejano del gráfico, ampliada con un quinto modelo, los dejaba separados entre seis y nueve hectopascales al sexto día: otra borrasca, llegando con otra profundidad. Así que el sitio muestra un modelo y lo nombra, trata los primeros días como la parte firme del gráfico y dedica su esfuerzo a explicar la forma en vez de a matizar cada valor.

De dónde sale todo esto

Todas las cifras de arriba se midieron con nuestros propios datos. Cómo funciona este sitio expone el modelo, su resolución, el vaivén diario y todo lo que puede salir mal.

Este sitio informa de la presión atmosférica y de cuánto ha cambiado. No da consejos de salud ni predice cómo se va a sentir nadie.

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